Bajo un cielo despejado y entre banderas ondeando como testigos del pasado, Papalotla se vistió de memoria histórica para honrar al General Máximo Rojas Pérez, ícono revolucionario nacido en este pueblo insurgente. El presidente municipal, Sergio Lara Muñoz, encabezó la ceremonia que combinó desfiles, discursos y un llamado a mantener viva la lucha social. Lara destacó que Rojas, quien gobernó Tlaxcala y luchó por la justicia social antes de que fuera popular, fue más que un soldado armado: fue un visionario que abogaba por los olvidados.
El desfile por las calles empedradas de Papalotla, con una banda de guerra marcando el ritmo, evocó una conexión entre la revolución en el México antiguo y los desafíos actuales contra la desigualdad, la pobreza y el abandono. Diversas personalidades, como Joaquín Flores González, Laura Marcela Ramos y Ezequiel Varela Vargas, resaltaron que el legado de Rojas ofrece guía para la sociedad contemporánea. El evento no se limitó a la nostalgia; Lara instó a convertir la admiración histórica en acción con organización, exigencias y trabajo por la justicia social.
El mensaje final del evento resonó en la plaza central: la historia no es estática, sino un motor para el cambio. Como lo expresó Rojas en su época, la justicia no es solo un recuerdo, sino un deber continuo. La llama de la revolución se mantiene encendida en Papalotla con la convicción de que la lucha social sigue vigente y es un compromiso constante.